PresentaciónUso, abuso y dependenciaEfectos y riesgoPrincipales drogasActuar, reaccionar, ayudar, recibir ayudaInformación y fuentes de datosBibliografíaGlosario

Distintos comportamientos

¿Que es el uso?

¿Qué es el abuso?

¿Cuándo comienza la dependencia?

El policonsumo: multiplicación de las sustancias y de los riesgos

¿Cuándo comienza la dependencia?

Hablamos de dependencia en aquellos casos en los que, tras un periodo de consumo variable en función de la sustancia, se prioriza la relación con las drogas frente a otras conductas consideradas más importantes con anterioridad.

La vida cotidiana gira prioritaria o exclusivamente en torno a la búsqueda y al consumo de la sustancia; es entonces cuando puede decirse que una persona es drogodependiente.

Existen dos tipos de dependencia, asociadas o no, que se caracterizan por síntomas generales:

• La imposibilidad de resistirse a la necesidad de consumir;
• El crecimiento de una tensión interna, de una ansiedad ante el consumo habitual;
• El alivio experimentado cuando se produce el consumo;
• El sentimiento de pérdida del autocontrol respecto al consumo.

LA DEPENDENCIA PSÍQUICA

La privación de una droga de la que se es dependiente provoca una sensación de malestar y ansiedad que puede llegar a la depresión. Una vez que cesa el consumo, el individuo puede tardar en adaptarse a una nueva vida sin la sustancia. Esta interrupción altera sus costumbres, deja un vacío y permite la reaparición del malestar que el consumo intentaba suprimir. Esto explica en gran medida las recaídas, que forman parte del lento proceso que permite consolidar una vida sin relación problemática con las drogas.

LA DEPENDENCIA FÍSICA

Alguna drogas provocan dependencia física: el organismo reclama la sustancia mediante la aparición de síntomas físicos que traducen un estado de carencia.

La privación de algunas drogas tales como los opiáceos, el tabaco, el alcohol y ciertos psicofármacos genera un malestar físico que varía según la sustancia de la que se trate: dolores con los opiáceos, temblores con el alcohol, convulsiones con los barbitúricos y las benzodiacepinas), etc. Estos síntomas pueden ir acompañados de alteraciones psicológicas (ansiedad, irritabilidad, angustia, agitación...)

Cuando un individuo dependiente de una droga suspende de manera brusca o progresiva el consumo de la sustancia psicoactiva de la que depende, su organismo inicia un proceso de desintoxicación. Para liberar el organismo del deseo de la sustancia, sin que aparezcan los efectos físicos de la abstinencia, las personas drogodependientes pueden encontrar diversas formas de ayuda médica y psicológica. En los recursos asistenciales habilitados para ello, se les propondrá un tratamiento apropiado que incluirá la desintoxicación bajo supervisión médica o, en su caso, un tratamiento de sustitución. El seguimiento y la ayuda psicológica constituyen una ayuda necesaria para superar las dificultades de la privación. Generalmente, este apoyo favorece y refuerza los resultados.

 

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